y tú, ¿de qué te quejas?
El titulo de esta entrada de hoy tuvo su inspiración de este TEDX de Vicu Villanueva, que escuchaba esta semana mientras hacia el aseo de mi área de café.
Pues plantea temas que son fundamentales desde 2016(cuando se publico esta charla) como hoy en día, los prejuicios, el consumo de contenidos virtuales, la demanda, el ser hater, la vulnerabilidad.
"El mundo es horrible, es horrible, es un mierda, es injusto, es frío, es cruel, la gente es mala, la gente rota y rancia por dentro y muchas veces nosotros caemos en ese lugar de oscuridad que queremos pegarle a todo el mundo, pero hay una alternativa, también podemos intentar generar dialogo, podemos intentar generar lugares donde el otro pueda sentirse cómodo, donde podamos conversar de estas cosas."
Vicu Villanueva
Coincido que la vida es justo eso, hacer las cosas que tu puedes hacer para que el mundo sea menos desastroso, buscar y conseguir estar en lugares seguros.
Estar todo el tiempo de acuerdo con otros, o incluso crear conflicto por todo en lo que no se está de acuerdo, enferma. Entender que hay tantas diferencias como personas en el mundo, es justo lo ideal y por tanto aprender a comunicarnos, agradecer los puntos en común y respetar al otro.
Te contaré un secreto... hubo un tiempo donde yo la vivía quejándome de cada cosa me pasaba, maldecía, estaba de malas y evidentemente eso no me llevo a solucionar nada de lo que me molestaba, ni siquiera cambiar de paradigma. Pero, un día me di cuenta que mi actitud me obligaba a alejarme de personas, con quienes no estaba de acuerdo, pero justo para evitar comunicar los motivos de desacuerdo me alejaba, así, sin más me aleje de muchos para evitar quejarme de actitudes o comportamientos que tenían:
- Comentarios racistas
- Comentarios LGTBfobicos
- Sentía que no había intereses compartidos
- Por hueva a hablar
Son algunos de los que se me ocurren en este momento.
Y considere importante retomarlo debido a que el quejarnos de algo siempre implica cierto malestar, incomodidad respecto a algo y es muy común ver a las personas quejarse como buenos consumidores que son, pero justo reconozco la falta de espacios que hay para esto, quejarnos a gusto, y con a gusto me refiero a intervenir totalmente o al menos con mayor amplitud un tema, para ello se requiere mucha capacidad de autoanálisis y autocritica, conocerse en muchos aspectos que se han puesto en jaque, ser vulnerables con otros, así mismo aceptar la vulnerabilidad y el desacuerdo como punto de encuentro, y no como punto de conflicto.
Para concluir, te sugiero un ejercicio, la siguiente ocasión que algo que suceda a tu alrededor no te agrade, te moleste o incomode al punto de maldecirlo o querer minimizar que quizá para ti no es importante, cuestiónate, ¿hay un punto de encuentro en esto?
El mundo no se va a cambiar solo. Hagamoslo posible.
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